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Resumen: Capítulo 7 - El Siglo de Oro español

Corona visigodo El Siglo de Oro
 La importancia que la cultura alcanzó durante los siglos XVI y XVII ha merecido a este  período el nombre de Siglo de Oro de la cultura española. El esplendor de este período  corresponde con el alcanzado también en otras naciones de Europa, sobre todo en  Inglaterra y Francia.

 La sociedad española
 Los reyes Habsburgo respetaron la organización federal de la nación, reconociendo los  fueros y privilegios de sus antiguos reinos, dándose mayor importancia al antiguo título  de virrey. La antigua nobleza perdió mucho de su poder durante el reinado de Carlos V y  Felipe II que favorecieron a la nobleza de menor importancia y a los letrados para el  gobierno de la nación. A pesar de que los estamentos sociales parecen inmutables se  dio, en realidad, una movilidad vertical en la que muchos miembros del pueblo llano buscaban las ventajas económicas que ofrecían los títulos de nobleza, aun los menores como el de hidalgo. El pueblo llano compuesto de labradores libres, artesanos y comerciantes no alcanzó el desarrollo que tuvo en otros países, con lo que la economía fue quedando rezagada. Este fenómeno se atribuyó ya entonces al poco prestigio que tenían en la sociedad los trabajos remunerados, manuales y comerciales. Se daba también la clase de los letrados, ocupados en su mayoría en la administracióny en el mismo gobierno. El clero fue muy numeroso, aunque al estar dividido en alto y bajo clero, éste ofrecía gran disparidad económica y cultural entre ambos grupos. Mantuvieron gran importancia las órdenes religiosas, en especial la Compañía de Jesús. Una clase especial, casi al margen de la sociedad, era la formada por los gitanos. Aunque residentes en la Península ya más de un siglo su falta de asentamiento permanente era en muchos casos causa de conflictos con la autoridad.

Los siervos, esclavos y marginados
En España existía además, una clase pobre, los siervos y esclavos. Su clasificación como tales respondía más a condiciones económicas y legales que estrictamente clasistas de la sociedad. Los primeros como excesivamente pobres para establecerse como libres, los segundos por conflictos con la sociedad, como prisioneros y convictos de crimen. Aunque se dan también esclavos que, sin ser libres, gozan de hecho de todos los derechos otorgados a los libres. Había además otra constituida por un número relativamente grande de gente que vivía al margen de la sociedad. Eran éstos, en su mayoría, mendigos, vagabundos, ladrones y bandoleros, y, sobre todo, pícaros, que ganaban su existencia usando de las debilidades de los demás. Estos dieron origen al género típicamente español de la literatura picaresca.

La vida religiosa
La vida religiosa fue intensamente sentida. En parte debida todavía a la memoria de la Reconquista y unificacion cristiana del país, en parte en respuesta a las críticas y ataques de la Reforma, la religiosidad española se intensifica y a la vez se exterioriza, tanto el culto como en sus manifestaciones de festividades que se convierten en fiestas públicas. Aunque a la vez se percibe en numerosos clérigos, religiosos y letrados la preocupación por alcanzar un mayor grado de simplicidad e intimismo en las manifestaciones y prácticas religiosas.

Una de las más importantes formas de la nueva religiosidad se atribuye a los seguidores de Erasmo de Rotterdam. Aunque el llamado erasmismo mantuvo en España un sentido tradicional más pronunciado que el manifestado por el famoso humanista.

A pesar de la vigilancia de las autoridades, la Inquisición, que trataba de impedir la diseminación de corrientes heterodoxas en España se dan varias de cierta importancia. Se pueden citar los grupos llamados iluministas o alumbrados y poco más tarde los focos protestantes, de ellos los más importantes se dieron en Sevilla y Valladolid.

Cristianos nuevos
Herencia de la Edad Media y de la unificación religiosa introducida ya por los Reyes Católicos continuó la desconfianza para los descendientes de judíos. Acusados algunos de intentar en secreto de reintroducir la práctica de la religión judía, incluso de convertir a los cristianos al judaísmo, se generalizó, con la división entre cristianos nuevos y viejos, la percepción de éstos de merecer ventajas sociales que se debían negarse a los otros.

Misioneros
Mezcla de fervor religioso y concepto universalista nacional es la dedicación misionera que se percibe en España. Misioneros españoles acompañaron a los conquistadores en el Nuevo Mundo y a los comerciantes en todas partes de mundo, incluyendo el Extremo Oriente. San Francisco Javier es sólo uno de los muchos nombres famosos.

Maestros espirituales y místicos
En contraste con la vida activa de predicación misionera, se da la inclinación hacia una religiosidad ascética y mística. Esta se hace tan importante que España, sin místicos medievales como en otras partes de Europa, tiene ahora un siglo mísitico de gran importancia cuya caraterística es su aspecto pedagógico y aceptación de las instituciones y prácticas religiosas oficiales. Nombres famosos como maestros místicos y escritores son San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús.

La educación: Universidades y Escuelas
La educación en España durante los siglos XVI y XVII ha sido y es todavía tema muy discutido. Mientras los críticos apuntan al creciente retraso en la enseñanza de los españoles en comparación con otros países; otros apuntan al número de escritores y artistas que aparecen en la sociedad española durante este mismo tiempo. Ambos parecen tener justificación, aunque parcial, a sus juicios.

El siglo XVI, coincidiendo con los reinados de Carlos V y Felipe II es uno de numerosas nuevas fundaciones universitarias que se unen a las tradicionales de Salamanca y Alcalá en la formación de numerosos estudiantes, muchos de ellos de las órdenes religiosas. En el siglo XVII ya debido al aislamiento del resto de Europa se percibe un anquilosamiento de las instituciones.

A pesar de la creciente decadencia que se observa en la enseñanza universitaria y el poco desarrollo en las escuelas para niños, se dan en España algunos intentos de reformas y innovaciones de importancia en la enseñanza, como las escuelas para la enseñanza de los sordomudos. Otra innovación importante fue la organización de la enseñanza primaria popular, por el español San José de Calasanz, de las llamadas Escuelas Pías para la enseñanza gratuita de las clases humildes.

Teólogos
Aunque el estudio filosófico de la doctrina cristiana, la teología, se había practicado con distinción en Europa desde la Edad Media, el llamado escolasticismo había entrado en declive al llegar el renacimiento dándose mayor importancia al estudio de sus fuentes bíblicas. En España en este tiempo toma la teología una gran importancia, si bien toma direcciones nuevas. Una de ellas es la continuación de las discusiones doctrinales llevadas a cabo en el Concilio de Trento.

Otra corriente de gran importancia busca la unión del pensamiento doctrinal, teológico, con su aplicación política y social. Por una parte Vitoria afirma que los derechos humanos y políticos se basan en la dignidad humana y por ello se extienden a todos los pueblos por igual, independientemente de su religión. Aunque Vitoria se refiere directamente a los indígenas del Nuevo Mundo en sus tratados "De los indios", sus principios establecen las bases del Derecho Internacional moderno. Esta dirección es continuada y generalizada por otros teólogos.

Otras discusiones sobre la doctrinas atacadas por los protestantes, ayuda divina en las acciones humanas, demuestran la incapacidad católica de explicar todos los puntos religiosos sobre una base estrictamente filosófica.

La sociedad en el Nuevo Mundo
El establecimiento de colonos españoles en el Nuevo Mundo de una manera permanente y su asociación con los nativos creó la necesidad de organizar instituciones sociales que administraran los nuevos grupos sociales. A falta de otra experiencia los Reyes introdujeron instituciones semejantes a las comunes y tradicionales en España. El reconocimiento de su importancia llevó a la institución del Consejo de Indias, que llegó a ser equivalente a los otros Consejos del Reino en la Península. En su legislación son notables las llamadas Leyes de Indias.

Clases Sociales
Los españoles formaron en un principio el grupo, si no más numeroso, el más importante en la nueva sociedad, con la pronta rivalidad de los recién llegados que querían tener los mismos privilegios concedidos a los conquistadores y primeros colonos. Al pasar de los años aparece el elemento de españoles nacidos en el Nuevo Mundo, criollos, cuya rivalidad con los nacidos en el Península acompaña ya la historia de la sociedad del Nuevo Mundo.

Indios
La historia de los nativos ha sido ya desde el siglo XVI una de las empresas hispanas que más controversia han causado. En términos generales se puede afirmar que la legislación española en relación a los nativos fue proteccionista: de protección del indio como persona y de sus intituciones en tanto en cuanto no fueran contrarias a su cristianización. En la importancia que se dió a las leyes de protección de indios, se percibe en cambio una realidad social opuesta a la intención legislativa. La diferenciación étnica aparece desde el principio haber jugado un papel secundario, siendo reconocido muy pronto por la ley el matrimonio entre nativos y españoles. Con ello se abre paso a la mezcla de razas.

La Iglesia
La Iglesia, con sus misioneros de varias órdenes, fue agente decisivo en la constitución de la sociedad hispanoamericana. A pesar de que su actuación llevó a la hispanización de los nativos, en un principio se buscaba primordialmente su cristianización y educación. A ello debe la importancia que desde un principio se dio a las instituciones de enseñanza, colegios y universidades, que a copia de las españolas fueron fundadas. Otra labor de muchos misioneros quiso servir de fuerza moderadora y freno a las ambiciones de conquistadores y colonos. Nombres como Bartolomé de las Casas sirvieron para despertar en la Península conciencia de los problemas causados por la colonización hispana.